lunes, 31 de diciembre de 2012
Le pregunté al mar...
lunes, 15 de octubre de 2012
Entrevista :)
domingo, 22 de abril de 2012
De la adicción a la melancolía...
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Carta a 18-50 Televisión

Puede sonar cursi, pero es la mejor manera de expresarme. Hoy es un día muy importante para mi. Un poco de sentimientos encontrados, nostalgias, demasiadas anécdotas y ansiedad por el futuro invaden mi cabeza provocando un característico insomnio digno de un cumpleaños. (No es el cumpleaños de mi nacimiento, aclaro).
Hay momentos como este en que voltear la vista hacia atrás es ver un gran camino recorrido, lleno de muchas situaciones, alegrías, esfuerzos, risas, llantos, enojos pero sobre todo, muchas satisfacciones. Hoy volteo a ver hacia atrás, y me confirmo: Dios tenía algo preparado para mi.
Era noviembre del año 2006 y me vi en la indecisión de tomar dos caminos totalmente opuestos. El primero, entrar a un mundo cinematográfico, como parte del staff de un cortometraje dirigido por mi buen amigo Mendel Samayoa. El segundo, era ser suplente de mi también buen amigo Cristian Galicia en un pequeño curso de introducción a la tv, en un proyecto naciente que no tenía ni nombre. Tal vez fuerzas extrañas me hicieron tomar la segunda opción, sin saber que comenzaría un giro que significaría un gran reto en mi vida.
Ningún comienzo es fácil… si les contara del Jeffree que “camareaba” desde la cima de una escala al volcán, o sudaba grabando una maratón, cápsulas, conciertos, editando lo que saldría en la próxima hora, incluso co-presentando con mi amiga Andrea Henry (Si Henry, búrlate de mi). Con grandes nervios de hablar en público o siquiera escribir unas líneas. A veces de noche en mi pequeña esquina editando por horas cosas que se me ocurrieran. Gracias a mis amigos por permitirme experimentar tonteras.
Defender un proyecto es casi tan difícil como presentarlo, y vaya si no fue un trabajo exhaustivo con amigos entre ellos Ana, Eric, Alex, Samuel, Claudia, Pica, Ronald, Edwin, Leslie, Mario, El Russo, Don víctor, Pao, Cristian y Edgar aprendí muchas cosas. Presentar lo desconocido y hacer que creyeran que podías hacer las cosas. Talentos como Andrea Henry, Jorge Laguardia, Irene Méndez, Mauricio Cruz, Sheyla Berges, Alberto de Aragón y demás colaboradores iniciales creyeron a ciegas en el sueño de unos locos.
El paso de los años te da experiencia y oportunidades de crecimiento que me han llevado a tener una perspectiva diferente hoy en día. Actualmente, tengo el privilegio de contar con más de 50 amigos en el proyecto, (Que sería una lista interminable pero ellos saben quienes son) y cada día aprendo de cada uno cosas más valiosas que cualquier paga pudiese acreditar. Cuando estás rodeado de tanto talento, aprendes y aprendes, y vuelves a aprender. ¡GRACIAS por luchar como un equipo! Sin cada uno de ustedes Crew, sin ustedes NADA sería posible, y espero que algo pueda aportarles a ustedes, aunque sea una mínima parte de lo que ustedes han aportado a mi persona.
Ver hacia atrás, y ver hacia el presente, también hace que tus pies toquen tierra, y aprender que no hay crítica que por bien no venga, hace que cada día reinvente mi cerebro. Pero quizás el punto más importante de estas palabras es esa persona que cada día utiliza un tiempo de su vida para ver parte del trabajo de un equipo de soñadores. Soy uno de esos soñadores, que con tan sólo poder tocar una vida, tocar el sentimiento, sacar una sonrisa o simplemente dar un mensaje que le hizo sentir algo… vale la pena todo este esfuerzo.
Gracias 18-50 Televisión, por darme la oportunidad de comenzar, de crear, soñar y poder ser parte de una plataforma de talentos. Por darle la oportunidad a este individuo que llegó con el pelo largo, una chaqueta y la planta más “Hiposa” a decir que le gustaba hacer videos. Gracias por 5 años de tantas cosas buenas, y experiencias que me han ayudado a madurar en todo sentido. Por creer en mi, por desarrollar mis habilidades y seguramente por confiar. Por permitirme conocer gente maravillosa que se han vuelto mis amigos, que sudan la camisola del canal y sin duda son cuna de grandes talentos dentro del Crew de 18-50 Televisión! Hay tantos nombres que podría mencionar de quienes han sido pilares del proyecto... ustedes también saben quienes son.
Por último, lo más importante… GRACIAS también a Vos, que estas formando parte de esta aventura, GRACIAS por permitirme estar hoy celebrando para mi el inicio de un gran crecimiento. Ahora miro hacia el futuro también, y espero que sigamos como hasta ahora de la mano, trabajando por vos, parte esencial del público de 18-50 Televisión. Gracias a Vos, televidente, público, amigo o amiga que te expresás y comunicás con nosotros. No hay nada más valioso que saber que llegamos a vos :)
Muy agradecido con la vida de cumplir 5 años de trabajo y esfuerzo en 18-50 Televisión,
Atentamente,
Jeffree Carvajal
Director General
18-50 Televisión
lunes, 25 de julio de 2011
EL BARCO
Esto de aceptar que la vida es una montaña rusa es algo con lo que he vivido en los últimos meses de manera intensa. A veces toca seguir la velocidad aunque querrás poner el freno de mano en el botón de STOP! En caso de emergencia.
Hoy escuché a una persona muy cercana a mi vida en un momento de crisis decir “Había decidido ser feliz y me pasa esto…” y ahí está el punto… ¿Cuánto más queremos esperar para ser felices?, o para tan siquiera buscar serlo. Y probablemente en ese momento encontraremos las vías más dificultosas que hayamos experimentado.
La montaña rusa de la vida es altamente moldeable, y al final puede ser que esté en uno mismo encontrar esos pedacitos del camino en que los rieles se estabilicen… pero no todo puede estar en nuestras manos. Si la montaña va para abajo, no nos queda más que afrontarla, que vivirla, explorarla y por que nada es eterno, nada dura para siempre, la caída tiene su subidón. No morirás, si así lo decides…
Después de un proceso de muchos años, he aprendido a base de circunstancias que no comprendía en su momento, que lo más importante era disfrutar el día a día… la vida no es comprada y la felicidad se oculta en las cosas más cercanas a nuestra vista. Al final muévete, solo sigue el camino, no te estanques… una situación difícil dura un momento, pero sus secuelas pueden durar años o terminar en el momento en que chasqueas los dedos mentalmente para afrontar.
Cuando estés mal por alguna situación, sólo vívela… al máximo. No intentes huir o correr… conócela, encuentra el por qué, y no busques culpables… es tu vida. El tiempo de luto en las pérdidas emocionales, materiales, humanas, etc. Es necesario, es parte del proceso y del peculiar manual de vida.
Perdona, equivócate, realízate, comete errores, encuentra tus adicciones y sal de las mismas, enójate, rie, llora, grita, calla, explota. Ten días malos y buenos, pero vive los dos. Si un día lloras, al otro decide reir… simplemente fuma la vida como un buen cigarrillo… aspira y expira, y “nicotízate” del sentirte humano.
No seremos felices siempre… pero descubrirse feliz después de un momento amargo, es incomparable. Las luchas son eternas, vive en ellas y sigue en ese ritmo. Sólo hay que aceptar que en esta vida seguiremos luchando con nuestras lunas… acepta las condiciones con las que debes enfrentarte, y sigue tu camino para adelante.
Sólo decide dejar atrás, perdonar y perdonarte, nadie tiene la culpa de nada al final, la vida te lleva a tomar decisiones de las cuales tendrás que aceptar sus consecuencias, pero por dulces o amargas que sean, que sean como un trago puro, pasará…
Poco a poco voy descubriendo que el ser humano no está acostumbrado a aceptar las eternas luchas del ser mortal… al final hay que sobrevivir. Aceptando tu vida como es, pero luchando si quieres cambios, los resultados serán los que valga la pena tu esfuerzo. A veces la vida parece ser injusta, pero una razón para todo hay.
Alguna vez mi barco se hundió… he sido náufrago y casi me ahogo sabiendo nadar. Sólo tenía que aceptar que había que seguir flotando por momentos… no bastaba sólo con saber nadar, ya que el viaje es cansado. La lucha siempre es diaria, pero gratificante por que todos atravesamos alguna vez por estas situaciones.
Aunque comencé hablando de montañas rusas y terminé naufragando de un barco, el punto es el siguiente: Te quedaste en medio del océano por unos instantes… saca un salvavidas y flota. El tiempo hará llegar otro barco, otras oportunidades, otras situaciones.
Sube al siguiente barco, listo para un nuevo viaje, la vida te da oportunidades cuando menos las esperas aunque la ansiedad de encontrarlas es eterna. El viaje no comienza de nuevo cuando alguien o algo te lo indica… comienza cuando sientes la necesidad desde tu interior y estás listo para tomar el riesgo. Cuando sea el momento.
Lleva en tu memoria, como en un álbum, las mejores fotografías de tus experiencias del viaje anterior, sólo eso... sin rencores, sin lágrimas, sin piedras en el costal… el nuevo viaje será más ligero.
sábado, 9 de julio de 2011
A codazos nos vemos, o nos vamos...
Por medio de esta entrada, me uno la la infinidad de escritos y opiniones generadas a raíz de este último acontecimiento llevado a cabo en la ciudad de Guatemala, hoy 9 de julio del año 2011, año electoral, año de blancos políticos, y un año de una creciente e incipiente lucha de poderes que solamente deja estragos de amargura, dolor y tristeza a un país realmente bendecido en cultura, naturaleza y potencial… Mi Guatemala.
Actualmente se llevan a cabo acciones de protesta cuando las situaciones tocan puntos extremadamente trascendentales. Es en este momento cuando en lo personal me pregunto una y otra vez… ¿Deseo estar presente?
Realmente es muy sencillo para mi estar detrás de un monitor posteando mis pensamientos en un wall público de un blog o de una red social. Incluso me entra la duda se participar de un wall físico como la protesta a realizarse en el parque central. ¿De qué puede servir cuando no existen estrategias reales y sostenibles? ¿Al final somos un like más, o un punto más en la fotografía de primera plana de la prensa de mañana?
Realmente qué formas funcionales de manifestación y continuidad podemos realizar. ¿Será que mis palabras son de apatía o de realidad? Es una cuestión de analizar abiertamente y debatir las verdaderas acciones a tomar. ¿Cuál es el acto de presencia que se debe realizar?
¿Será que al final la violencia está en nuestro ADN? Con uno de mis mejores amigos hablábamos de cómo la actitud del guatemalteco tiene un trasfondo de raíces históricas, en las cuales los “espejitos” son cambiados unos siglos después por smartphones y BB’s.
En cambio en un país en donde la vida es sobrevivencia, a codazos nos vemos y tratamos a diario. No considero que sirva de mucho una protesta, que derecho hay y quien quiera que la haga y es respetable su decisión, cuando tan sólo con encontrarte en la fila del banco, en el supermercado, incluso en la tienda de la esquina, NO RESPETAMOS EL DERECHO DE NADIE.
La revolución no está en las calles, está en lo que podes lograr en tus actos, en la figura pública que podes llegar a formar: Ser agente de cambio. Y no hablo de ser figura pública por tener mayor número de seguidores en twitter, o mayor número de fans en un Facebook… que si los tenés, es un arma de doble filo y una herramienta que puede ser muy positiva. En este caso me refiero a que somos responsables de también ser generadores del cambio, de no crear más violencia. Que el cambio es el trato con nuestros amigos, hermanos, padres, familia, hijos, vecinos, conocidos y desconocidos. Hasta que no entremos en la razón de unirnos realmente en la vida diaria, ¿Cómo rayos vamos a unirnos masivamente?
Si no sabemos respetar el derecho a la vida, opinión y existencia del que está a la par nuestra, muchas marchas podrán existir y sólo serán moda, con un dresscode específico según la ocasión. Guatemala necesita verdaderos líderes, que con las herramientas que tienen a su alcance hagan un cambio, generen criterios, debatan los puntos y propongan soluciones.
Aún no sé si participaré en la junta colectiva provocada por una de las tantas y realmente lamentables y entristecedoras pérdidas humanas que Guatemala presenta ante el mundo hoy. Pero lo que si sé es que todos podemos ser líderes y agentes de cambio, si tan sólo un día pensáramos TODOS en el respeto al derecho ajeno, y a no tratarnos a codazos como en una multitud alocada en una fiesta. Creo que podríamos comenzar una verdadera revolución y sería un buen acto de protesta.
Quien me lee, sean una o dos personas, les digo esto: vos sos líder, y si querés realmente generar un cambio para Guatemala, es necesario comenzarlo desde tu realidad. Participar en lo que te pueda competir, informarte, formar un criterio, educar a tus hijos, educarte a vos mismo…
De todos nosotros, pueden surgir grandes agentes de cambio y verdaderos líderes en Guatemala. El poder sin bases está lleno de ignorancia y desinformación; el verdadero poder radica en soluciones específicas, estrategias inteligentes y políticas sostenibles. Desde la posición en donde estamos podemos aportar un granito de arena. Tengo fe en una nueva generación, en verdaderos líderes que piensen más que una simple canción pegajosa… Tengo fe en mis colegas, familia, amigos, conocidos, etc.
Comencemos por bajar los codos y alzar la mano para el que está a la par. Si quieren manifestar, que se manifieste con dirección y objetivos, no sólo por que está “In” o por que la persona esta vez involucrada lo amerita, sino que alcemos verdaderas voces, no para gritar por gritar sino para hacernos escuchar al proponer.
martes, 28 de junio de 2011
De tu caducidad y la mía…
He pasado un tiempo quizás un par de meses sin la necesidad de escribir, o tal vez sin querer afrontar las ideas que atraviesan mi mente. Podría hablar de la espantosa crisis económica, social y política del país. Pero no considero tener los suficientes fundamentos para emitir una opinión certera en este momento. Pero dicen que la manera de expresar el sentir es buscar las vías muchas veces “artísticas” y lo mío no es arte, pero me gusta creer que puedo escribir, así que aquí voy.
Entre muchas de las historias que podemos toparnos día a día en la conversación del almuerzo, en la sala de espera del doctor, podes encontrar las historias más personales y colectivas que te imagines. Es por eso que me gusta compartir mis propias nociones, pues mas de alguien podría identificarse o simplemente switchearse un rato a mis zapatos :)
Alguien me hablaba en algún momento de que las cosas llegan cuando es el tiempo correcto que lleguen. Pero ¿Pasará lo mismo con las situaciones que se van? O las personas… Incluso las que llegan… ¿Tendrán tiempo de caducidad?
Es increíble cómo a medida que pasan los años te vas dando cuenta del sin fin de exposición de mente y corazón que vas teniendo. A menudo te topas con la situación de tener nuevas personas en tu vida, nuevas experiencias y así, todas van venciendo… se terminan, pero nunca te quedas en lo mismo; sigues caminando inevitablemente, y aparecen nuevos rostros en tu camino.
Hoy escribo por esos nuevos rostros que voy conociendo en mi camino, más que rostros (un término superficial para llamarlos) serían nuevos lazos que voy formando. Cuando menos lo sientes, aparece alguien en tu vida que parece decirte las palabras adecuadas, en el momento justo y una sonrisa que te tranquiliza. Es entonces cuando entras en pánico, y decides salir corriendo en otra dirección!
Pero no. No es necesario huir, simplemente dejarse llevar. Las experiencias del pasado te van enseñando que las personas en tu vida han tenido una fecha de caducidad… de repente, ya no están, de repente se fueron, o los fuiste. Entonces el miedo se hace presente, descubres de repente que nadie es eterno en tu camino, que somos situaciones de paso en la vida de quienes conocemos.
Y después de plantearte los peores escenarios, verle la fecha de vencimiento a todo el mundo, buscarte tu propia fecha de caducidad y decepcionarte por los “adioses” que has tenido que dar, descubres algo… no busques el final del cuento si aún no lo comienzas.
Entonces entiendo… y paso a paso voy diciéndole al pesimismo que se espere y dándole la oportunidad al óptimo presente. Y así es la vida al final de cuentas… darle la bienvenida a lo que viene a tu vida, por algo viene, y lo que no fue, pues nunca fue… es como caer en cuenta de que solemos vivir el presente atados al pasado y queriendo adivinar lo que no sabemos… pura frase trillada, pero cuánta verdad hay en eso.
En estos últimos días, he podido reafirmar estas ideas… dejando de verle la fecha de caducidad a las situaciones, porque simplemente no las veré nunca, sólo sé que dure lo que duren, pues están para enseñarme algo, y sólo me queda dejarme llevar. Así pues, la vida te pone en situaciones muy difíciles, pero luego te da las herramientas para avanzar, seguir adelante y continuar capítulos nuevos.
Hoy es un día que sin mayores explosiones de adrenalina, y sin esa ansiedad característica, comprendo que cada persona en tu vida va aportando grandes cosas, experiencias y sobre todo son enseñanzas de las cuales sacas lo mejor. Cada nueva persona o situación que se presenta también llega con muchas cosas para las que tienes que estar receptivo, y no enclaustrarte en el miedo de arriesgarte a conocer.
Las buenas noticias existen, las buenas personas también. Y en coyunturas tan complicadas como en las que a diario estamos, el poder comprender y abrir los ojos a los detalles de esta existencia permite sentir un pequeño respiro que probablemente podría ser el indicio de lo que algunos llaman paz interior… aún no estoy seguro... pero algo me dice que si.

