sábado, 9 de julio de 2011

A codazos nos vemos, o nos vamos...

Por medio de esta entrada, me uno la la infinidad de escritos y opiniones generadas a raíz de este último acontecimiento llevado a cabo en la ciudad de Guatemala, hoy 9 de julio del año 2011, año electoral, año de blancos políticos, y un año de una creciente e incipiente lucha de poderes que solamente deja estragos de amargura, dolor y tristeza a un país realmente bendecido en cultura, naturaleza y potencial… Mi Guatemala.

Actualmente se llevan a cabo acciones de protesta cuando las situaciones tocan puntos extremadamente trascendentales. Es en este momento cuando en lo personal me pregunto una y otra vez… ¿Deseo estar presente?

Realmente es muy sencillo para mi estar detrás de un monitor posteando mis pensamientos en un wall público de un blog o de una red social. Incluso me entra la duda se participar de un wall físico como la protesta a realizarse en el parque central. ¿De qué puede servir cuando no existen estrategias reales y sostenibles? ¿Al final somos un like más, o un punto más en la fotografía de primera plana de la prensa de mañana?

Realmente qué formas funcionales de manifestación y continuidad podemos realizar. ¿Será que mis palabras son de apatía o de realidad? Es una cuestión de analizar abiertamente y debatir las verdaderas acciones a tomar. ¿Cuál es el acto de presencia que se debe realizar?

¿Será que al final la violencia está en nuestro ADN? Con uno de mis mejores amigos hablábamos de cómo la actitud del guatemalteco tiene un trasfondo de raíces históricas, en las cuales los “espejitos” son cambiados unos siglos después por smartphones y BB’s.

En cambio en un país en donde la vida es sobrevivencia, a codazos nos vemos y tratamos a diario. No considero que sirva de mucho una protesta, que derecho hay y quien quiera que la haga y es respetable su decisión, cuando tan sólo con encontrarte en la fila del banco, en el supermercado, incluso en la tienda de la esquina, NO RESPETAMOS EL DERECHO DE NADIE.

La revolución no está en las calles, está en lo que podes lograr en tus actos, en la figura pública que podes llegar a formar: Ser agente de cambio. Y no hablo de ser figura pública por tener mayor número de seguidores en twitter, o mayor número de fans en un Facebook… que si los tenés, es un arma de doble filo y una herramienta que puede ser muy positiva. En este caso me refiero a que somos responsables de también ser generadores del cambio, de no crear más violencia. Que el cambio es el trato con nuestros amigos, hermanos, padres, familia, hijos, vecinos, conocidos y desconocidos. Hasta que no entremos en la razón de unirnos realmente en la vida diaria, ¿Cómo rayos vamos a unirnos masivamente?

Si no sabemos respetar el derecho a la vida, opinión y existencia del que está a la par nuestra, muchas marchas podrán existir y sólo serán moda, con un dresscode específico según la ocasión. Guatemala necesita verdaderos líderes, que con las herramientas que tienen a su alcance hagan un cambio, generen criterios, debatan los puntos y propongan soluciones.

Aún no sé si participaré en la junta colectiva provocada por una de las tantas y realmente lamentables y entristecedoras pérdidas humanas que Guatemala presenta ante el mundo hoy. Pero lo que si sé es que todos podemos ser líderes y agentes de cambio, si tan sólo un día pensáramos TODOS en el respeto al derecho ajeno, y a no tratarnos a codazos como en una multitud alocada en una fiesta. Creo que podríamos comenzar una verdadera revolución y sería un buen acto de protesta.

Quien me lee, sean una o dos personas, les digo esto: vos sos líder, y si querés realmente generar un cambio para Guatemala, es necesario comenzarlo desde tu realidad. Participar en lo que te pueda competir, informarte, formar un criterio, educar a tus hijos, educarte a vos mismo…

De todos nosotros, pueden surgir grandes agentes de cambio y verdaderos líderes en Guatemala. El poder sin bases está lleno de ignorancia y desinformación; el verdadero poder radica en soluciones específicas, estrategias inteligentes y políticas sostenibles. Desde la posición en donde estamos podemos aportar un granito de arena. Tengo fe en una nueva generación, en verdaderos líderes que piensen más que una simple canción pegajosa… Tengo fe en mis colegas, familia, amigos, conocidos, etc.

Comencemos por bajar los codos y alzar la mano para el que está a la par. Si quieren manifestar, que se manifieste con dirección y objetivos, no sólo por que está “In” o por que la persona esta vez involucrada lo amerita, sino que alcemos verdaderas voces, no para gritar por gritar sino para hacernos escuchar al proponer.

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