¿Cómo seguir adelante, cuando tu sentir está por derrumbarse, y desubicaste las directrices de tu existencia? Comienzo a pensar que en realidad el ser humano no fue diseñado para olvidar. Su eterna memoria sensorial provoca uno de los mayores martirios y pesos de su existencia; el verdugo de su vida, recuerdos.
Quién pudiera formatear la memoria de los sucesos malos, tristes, incómodos y hasta los felices... Si, las buenas memorias llegan a convertirse en un arma de doble filo cuando se comienza a extrañar. Y es que somos por naturaleza seres vivientes del pasado. Un pasado que no vuelve, y jamás será un futuro. Una vez rota la copa...
El por qué de mis pensamientos un poco dramáticos, o mejor dicho condenarte y sin nostalgia, se debe a que he llegado a entender que cada día la vida va probando tu memoria, reacción y acción. Es ahí cuando descubres la fortaleza de tus actos y decisiones. Cuando algo se extraña... es el anhelo del futuro; eterno idilio entre la razón y el corazón...
Estamos acostumbrados a vivir del recuerdo, soñando que el futuro sea igual. Ahí, vamos formando una serie de círculos, y círculos, y más círculos, que al final no paran más que en una enredadera que tiene su final en el punto de inicio. Es en ese preciso instante que debemos parar, analizar, y emprender de nuevo. A veces cuesta continuar caminando, seguir la vida que no para, y afrontar el hecho que no puedes detener el mundo hasta que estés preparado para lo que viene.
Entiendo que seguiré viviendo con el latente deseo oculto de huida y escape, pero ahora comprendo que hay que saber huir. Huir por huir lleva al mismo punto de partida. Escapar por escapar te vuelve a encerrar. No queda otra que seguir en la lucha; olvidos, partidas y decisiones.
Recuerdos... serán eternos y vivos, pero buscar el futuro en otros caminos, es sin duda alguna una de las decisiones más difíciles que podamos buscar y afrontar. No es fácil guardar memorias, afrontar realidades y aceptar situaciones. No es fácil decir adiós, amanecer, y entender que las cosas no serán igual. Tampoco es fácil entender que esa es la vida, una constante en movimiento que te obliga a caminar y sigue su marcha. Si caes, vuelves a levantar. Duele el adiós, pero el siguiente paso será mejor...
No hay comentarios:
Publicar un comentario